jueves, 12 de noviembre de 2009

Seguro que sí



Uno ve los días pasar, pasan los segundos, minutos, los minutos se vuelven horas y las horas días, perdemos el control lentamente, con cada acontecimiento, al ver mis ojos cruzar, se siente una cálida y sólida sensación, tal vez no tan sólida querido, un poco basada en hechos surrealistas que aunque no lo creas existen en mi pensar.

Me encuentro entre algo y la nada, tengo que elegir entre una de éstas, un dilema preciso para la ocasión, 1999 fue el año en que te vi por primera vez y te sentí tan sólo recientemente, corriendo por mis venas, pequeñas gotas de sangre rodean mi cuerpo y el tuyo hierve, se calienta y excita, acaso es humo lo que emana tus caderas…

Me siento tan bien, baila conmigo mi amor, todos se mantienen al ritmo de la música y tú no serás la excepción, y ahí vas, no preguntas por dónde es el camino, a dónde te diriges, qué harás, sólo déjate llevar por tus sentidos, tus pies sólo avanzarán si no se los impides, dando paso tras paso y uno que otro salto de felicidad. Te caerás sobre mí con intenciones no de pelear pero sí de sentir.

Ven, vuela y ríe, vamos a volar lejos de la ciudad, dónde las luces opacan nuestra brillantina tierna y sutil, te sostendré cerca de mí en tan grandioso día, ven, mi amor, volemos tan lejos de la ciudad que apenas sepamos cuál será nuestra parada, si encontraremos alguna otra luz ambiental o si sólo nos alumbrará la luna, reflejo del sol resplandor y responsable del día hermoso como hoy.

Dime qué está pasando, ahora dime qué anda mal, por favor, la línea fue cruzada, viéndonos pasar lentamente en este día que cada vez muere y recae, estaremos alrededor de nuestro árbol, refugiémonos en él y afuera, allá, lejos y aquel remoto valle nadie sabe qué sucede y que anduve haciendo por aquellas tierras prometidas bastas de pastizales preciosos y orquídeas también.

Llamaremos a esta curiosa historia la que te hizo ir, lejos, dejarme y esfumarte. Sonríeme una vez más, estamos en una apretada habitación contando fábulas de un hombre misterioso que le gustaba correr y llorar, cantar al lado de la chimenea y decir sí a todo, bailar y sólo disfrutar del momento. Hombre misterioso ven y alégranos el día, no te ocultes amigo, yo saldré a buscarte incesablemente para estar en tu gloria.

Te vistes bien, ¿No es cierto? ¿La gente te ama por lo que eres?, No te sientas orgulloso, que de orgullo nada te falta ni te sobra. Políticos incesables proponen mass destrucción, tú sabes como vive el infectado, querido hijo, no olvides todo lo que te digo, tú eres el guardián de tu casa, protege a tu madre y no olvides decirle “adiós”. Papá vendrá a casa y le dirás que todo estará bien. No salgas sólo, allá, en dónde todo se ha vuelto consumo, la ciudad es una jungla en donde encontrarás todo tipo de animales y plantas que masticar, pero lo más suave será lo que no sea amargo, ya que al fin encontrarás los mil y un caminos que te aguarda esta vida, corta y fugaz, ríete violentamente y sonríeme, seguro que sí.

2 comentarios:

Dagito *-* dijo...

Tamare... xixo también quisiera escribir así. Esta muy bonito Brunosqui... sigue así!.

Luis dijo...

Sigue escribiendo bruno. Y YA SABES PÁSAME TU LIBRO AUTOGRFIADO