Subí las escaleras.
Caminé unos cuantos pasos hasta llegar a mi habitación, prendí la luz, todo se iluminó, caras nuevas observábanme sobre las paredes y yo, indiferente e inseguro de dichos rostros entré a mi apogeo como si nunca hubiese visto aquel dormitorio; todo era tan distinto y colorido, un mundo lleno de figuras que ya había visto, y vaya que sí, era mi habitación, sólo que esta vez la sentí muy diferente a las demás veces que ingresé.
Hace unos días, entrar a mi habitación no era lo mismo, todo era tan distinto, claro está, era otra habitación fuera del lugar donde vivo, fue mi preludio de todas las cosas que hice en el transcurso de 4 largos y a la vez cortos días. Al entrar a mi habitación todo se tornaba diferente, la soledad colmaba mi corazón en busca de compañía, de vez en vez, era muy reprimente y un aire de nostalgia golpeaba mi paladar haciendo del momento un sabor amargo y triste.
Necesitaba de una llave para poder entrar a mi propia habitación y es más, necesitaba otra para salir de la propia morada donde me alojaba, ¿Acaso era un prisionero más de una cárcel o sólo era un peón en un mundo alimentado por el dinero?, créeme que no era para nada confortante pero uno poco a poco se hace, se modela y se acostumbra, a mí sólo me tomó unas horas adaptarme pues quién dice "La felicidad llega a tu puerta", en este caso no fue a la mía pero sí a mí por quien preguntaba.
Póngame usted en su cielo azul, y si no es mucha molestia en el gris también, confíe en mí, yo nunca haré de defraudarle, no lo hagas difícil de decir, que tarde o temprano hallarás una manera adecuada de hacerlo, y tal vez de vernos como tal, te pregunto qué es lo que tú y yo somos... la victoria sabe bien, pero si quieres triunfar, primero triunfa dentro de ti y así obtendrás mi corazón.
Mira, mi amor, cómo es que las pequeñas aves despiertan con tu luz, mira cómo las olas bailan con verte cruzar la infinita arena, saborear cada rincón de tu cuerpo y sentirlos junto a mi rostro no será más un sueño, ahora inclúyeme en todos tus sueños, incluso en los que esbozan humedad sobre tu piel desnuda y tus labios. En qué me convertiré y cómo fue tan rápido dicho acto : "cocíname y colócame sobre tu plato, sabes que tengo un buen sabor", déjame llorar sobre tu corazón, no detendré mis acciones hasta hacer que vuelvas pronto, mi amor, yo sé que vendrás, yo lo sé, ya estás conmigo ahora déjame hacer el resto, como pluma sobre papel, pasaré rozando tu espalda con mis labios de un lado hacia otro, de izquierda a derecha, recogiendo cada vez más y más amor, amor que corre sólo por y para nosotros.
Buenos recuerdos me lleve de dicha habitación, amor, diversión, sustain, pasión, placer, lujuria y nunca hace falta highway. Pude pasar todo el día fuera de mi mente y fuera de mi cama, pero al mismo tiempo sentado en mi cama al costado de la ventana de la felicidad, viendo día y noche pasar sin ningún remedio y razón de ser más que porque así está establecido, en cambio, yo pasaba el día por vivir y vivir contigo y con ustedes mis amigos. La soledad se esfumó al poco tiempo de convivir con ella y nunca más tocó mi puerta, sin despedirme de ella se marchó y cada día la felicidad, alegría y consentir estaba a sólo unas horas de mi despertar.
Put me in your suitcase, let me help you pack
Well I won't stop all of my pretending that you'll come home
Una vez dentro de la habitación, recordé que había olvidado unas cosas en el auto así que salí pronto en búsqueda de los objetos despistados.
Bajé las escaleras.
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3 comentarios:
xevere!!! trataré de leerte más seguido...
Genial tu descripción... me gustó mucho. Xixo
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